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08.06.2026

Ensayo sísmico de barras de acero para el armado de hormigón conforme a norma: Por qué el ensayo de tracción convencional no es suficiente

Para garantizar la resistencia sísmica de las estructuras, el ensayo estático de tracción de las barras de acero para hormigón no es suficiente. Las normas exigen, además, ensayos de tracción-compresión de bajo número de ciclos que reproduzcan el comportamiento real del material durante un terremoto. Sin embargo, en la práctica, precisamente estos ensayos suelen convertirse en un cuello de botella tanto desde el punto de vista del tiempo como de los procesos. Los fabricantes que consiguen implantarlos conforme a norma, de forma reproducible y lo más cerca posible del entorno de producción aceleran las homologaciones, estabilizan los procesos de aseguramiento de la calidad y ganan seguridad en la planificación.

 

Por qué los ensayos sísmicos marcan la diferencia

En caso de terremoto, las barras de acero para hormigón no están sometidas a cargas constantes. El material se somete repetidamente a esfuerzos alternos de tracción y compresión. Durante este proceso debe soportar varios ciclos de carga, absorber energía, disiparla de forma controlada y deformarse plásticamente sin sufrir una rotura frágil.

Este comportamiento es determinante para la capacidad portante de toda la estructura. Un ensayo de tracción estático convencional proporciona importantes propiedades mecánicas básicas, pero no reproduce por completo el comportamiento real del material durante un terremoto.

Esto tiene importantes implicaciones para el aseguramiento de la calidad y la producción: Solo si el comportamiento cíclico se ensaya y documenta correctamente es posible homologar y comercializar los materiales con fiabilidad. La ausencia de resultados de ensayo o la falta de reproducibilidad pueden retrasar las homologaciones y bloquear procesos posteriores.

 

Por qué el ensayo de tracción convencional, por sí solo, no es suficiente

El ensayo estático de tracción proporciona importantes propiedades mecánicas básicas, como el límite elástico y la resistencia a la tracción. Sin embargo, para evaluar el comportamiento frente a un terremoto constituye únicamente una parte de la solución.

Las normas exigen además un ensayo de bajo número de ciclos, en el que la barra de acero para hormigón se somete repetidamente a esfuerzos alternos de tracción y compresión, normalmente con:

  • Varios ciclos de carga (habitualmente entre 5 y 10)
  • Frecuencias definidas (aprox. de 1 a 3 Hz)
  • Deformación plástica (hasta ±4 % de la longitud entre mordazas)
  • deformación visible por pandeo de la probeta

Solo la combinación del ensayo estático y del ensayo de bajo número de ciclos permite obtener una evaluación fiable del comportamiento del material durante un terremoto.

 

Las normas establecen el marco; la implementación marca la diferencia

Las normas internacionales no solo definen qué debe ensayarse, sino también cómo debe hacerse:

  • ISO 15630-1: Ensayos mecánicos de barras de acero para el armado del hormigón
  • UNE 36065 – Comportamiento sísmico (España)
  • PN-H-93220 – Ensayo de barras de refuerzo (Polonia)
  • SI 739 – Ensayo de barras de refuerzo (Israel)

Estas normas establecen requisitos relativos a la longitud entre mordazas, los ciclos de carga, los límites de deformación y los criterios de evaluación. Por tanto, el marco normativo está claramente definido. No obstante, el verdadero reto reside en su aplicación en el trabajo diario del laboratorio: Los ensayos deben ser reproducibles, seguros y estar documentados de forma trazable, incluso cuando se trabaja con grandes fuerzas, deformaciones elevadas y un funcionamiento continuo.

 

Dónde surgen las dificultades en la práctica

Especialmente los ensayos sísmicos de bajo número de ciclos plantean elevadas exigencias tanto a la tecnología de ensayo como al propio proceso:

Retos técnicos

  • Grandes fuerzas tanto de tracción como de compresión
  • Aplicación estable de cargas cíclicas a una frecuencia definida
  • Sujeción segura de la probeta pese al pandeo
  • Medición reproducible a pesar de las grandes deformaciones
  • Funcionamiento continuo sin desconexiones por sobrecalentamiento

Mientras que en los ensayos estáticos suelen emplearse extensómetros, esto no es posible en los ensayos cíclicos. Debido al acusado pandeo de la probeta, en la práctica la deformación suele determinarse a partir del recorrido del cilindro hidráulico.

Riesgos del proceso

  • Probetas que resbalan o están mal sujetas
  • Ensayos no válidos→ repetición de los ensayos
  • Ensayos externos→ transporte y tiempos de espera
  • Certificados de ensayo retrasados que bloquean las homologaciones

Consecuencia

El ensayo se convierte en el factor limitante tanto para el aseguramiento de la calidad como para la producción.

 

Por eso cada vez más fabricantes realizan los ensayos internamente

Durante mucho tiempo, muchas empresas encargaron los ensayos sísmicos a laboratorios externos o los realizaron únicamente en unos pocos centros especializados. A pesar de ser una solución adecuada, en un entorno de producción suele traducirse en largos plazos de respuesta y una menor capacidad de reacción.

Cuando los resultados de ensayo no están disponibles hasta varios días o incluso semanas después, las desviaciones solo pueden evaluarse con retraso. También resulta más difícil estandarizar los procedimientos entre distintas plantas cuando intervienen diferentes laboratorios, métodos de trabajo o sistemas de documentación.

Disponer de una infraestructura propia de ensayo proporciona un mayor control. Los fabricantes pueden homologar materiales con mayor rapidez, planificar mejor los ensayos y establecer estándares uniformes entre distintos centros de producción. Al mismo tiempo, mejora la interacción entre el laboratorio y la producción: Las anomalías se detectan antes, los nuevos materiales pueden evaluarse directamente en las propias instalaciones y desaparecen los tiempos de espera asociados a laboratorios externos. Además, la reducción del tiempo necesario para ensayar y homologar los materiales también permite disminuir los costes de almacenamiento.

 

Así es como ZwickRoell simula los ensayos sísmicos del acero para el armado del hormigón

ZwickRoell ofrece a los fabricantes soluciones de ensayo que integran ensayos estáticos y ensayos de bajo número de ciclos en una configuración de ensayo perfectamente coordinada. El objetivo es disponer de un proceso normalizado, reproducible y adecuado para su uso habitual en el laboratorio y en el aseguramiento de la calidad.

Los componentes típicos del sistema son:

  • Máquinas hidráulicas de ensayos para ensayos de tracción y compresión
  • Mordazas y accesorios de sujeción específicos para cada aplicación, que garantizan las longitudes de sujeción exigidas por la norma
  • Software de ensayo (p. ej., testXpert III) para el control, la evaluación y la documentación, que gestiona de forma reproducible procedimientos conformes a norma y genera una documentación apta para auditorías
  • Extensómetros de contacto (p. ej., makroXtens) o extensómetros ópticos (p. ej., videoXtens) para medir la deformación durante el ensayo estático
  • Dispositivos de seguridad y protección
  • Sistemas de refrigeración opcionales para garantizar un funcionamiento continuo y estable

El aspecto clave no es el tipo de máquina, sino la aplicación concreta y la implantación de un proceso de ensayo estable, reproducible y apto para auditorías.

 

Mejoras concretas en el día a día

Un ensayo sísmico establecido internamente y que cumpla con las normas mejora, ante todo, la previsibilidad. Los ensayos pueden realizarse conforme a criterios uniformes, los resultados evaluarse de forma reproducible y las homologaciones obtenerse con mayor rapidez.

Para el aseguramiento de la calidad, esto se traduce en un menor número de ensayos no válidos, una documentación más rigurosa y una mayor seguridad durante las auditorías. En producción, los plazos de ejecución se acortan, ya que el material deja de tener que enviarse a laboratorios externos. Los nuevos materiales o los cambios en los procesos también pueden evaluarse con mayor rapidez, puesto que los resultados de ensayo están disponibles directamente en las propias instalaciones.

Asimismo, cuando aumentan los volúmenes de producción o existen varios centros de fabricación, se obtiene otra ventaja: La aplicación de criterios de ensayo uniformes hace que los resultados sean más comparables y reduce la necesidad de coordinación entre el laboratorio, el aseguramiento de la calidad y la producción.

 

Conclusión

Los ensayos sísmicos de barras de acero para hormigón constituyen hoy en día una parte esencial del aseguramiento moderno de la calidad. Permiten evaluar de forma realista la capacidad de carga y la ductilidad de las barras de acero para hormigón mucho antes de que el material se utilice en estructuras portantes. La clave no reside únicamente en el cumplimiento de la norma, sino también en implantar un proceso robusto y fiable en las propias instalaciones. Los fabricantes de barras de acero para hormigón que establecen ensayos de bajo número de ciclos de forma reproducible evitan cuellos de botella, aceleran las homologaciones y crean una base sólida para la construcción de edificios seguros y fiables. ZwickRoell acompaña a sus clientes en este proceso como socio tecnológico a largo plazo, con un profundo conocimiento de las normas, los procesos y la realidad de la práctica industrial.

 

Preguntas frecuentes sobre el ensayo sísmico de barras de acero armado para hormigón

Porque reproducen el comportamiento real del material sometido a esfuerzos alternos de tracción y compresión durante un terremoto, algo que los ensayos estáticos no pueden representar.

 

Porque la probeta se pandea durante el ensayo, lo que impide utilizar extensómetros convencionales.

 

Sí, siempre y cuando la técnica de ensayo, la sujeción y la secuencia de ensayo estén coordinados de acuerdo con las normas y diseñados de forma que sean reproducibles.

 

Rattunde
Manfred Rattunde

Ingeniero comercial y gestor de proyectos para sistemas de ensayos de más de 600 kN, máquinas de ensayos de conformado de chapas metálicas (BUP) y aplicaciones especiales, ZwickRoell GmbH & Co. KG

Inició su trayectoria con una formación profesional de mecánico especializado en la fabricación de herramientas de producción. Posteriormente estudió Ingeniería Mecánica en Ulm, obteniendo el título de ingeniero diplomado (FH) e ingeniero europeo de soldadura. A continuación, trabajó en la industria automovilística en las áreas de diseño, servicio técnico y ventas.

Desde 2013 trabaja en ZwickRoell como ingeniero comercial para sistemas de ensayo estáticos de más de 600 kN, máquinas de ensayo para conformado de chapa (BUP) y aplicaciones especiales. Gestiona proyectos internacionales desde la primera consulta hasta la entrega al cliente. Además, es responsable de la gestión de producto de las BUP.

 

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